Sobre mí
.... ¡Bienvenido/a al maravilloso mundo de la sexualidad! soy la psicóloga y sexóloga
Ana Lombardía,
y llevo más de 10 años realizando terapia en mi consulta y divulgación sexual en diversos proyectos y medios de comunicación.
Llegué a esto después de una juventud dando tumbos, sin saber cuál era mi vocación ni a qué quería dedicarme. Viajaba por todo el mundo, estudiaba un montón de cosas distintas, trabajaba en lugares tan variopintos como un circo sobre hielo o azafata de autobús... Pasé varios años buscando algo significativo, algo lleno de valor a lo que dedicar mi vida, pero que a la vez me divirtiese y me permitiese ayudar a otras personas.

Durante este tiempo descubrí que el placer y la conexión con los demás es algo que mueve el mundo y lo llena de amor (sí, soy un poco intensa) y lo hace más bonito. También descubrí que la escasísima y deficitaria educación sexual que tenemos de niños hace que los adultos sufran mucho y vivan con mucho dolor algo que debería ser fácil y sencillo... así que por fin me centré, me saqué la licenciatura en Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid y un Máster en Educación Sexual, Terapia Sexual y de Pareja en la Fundación Sexpol (y otro montón de cosas que puedes ver en Linkedin).
Ahora aquí estoy, divulgando sobre el placer, las relaciones, la mente humana y cualquier faceta de la vida relacionada con el sexo. Esto me permite llegar a mucha gente, cambiar el discurso general sobre estos temas y hacer divertido, cercano y relajado el maravilloso mundo de la sexualidad. La gente que necesita algo más personalizado e individualizado me tiene de tú a tú en las terapias de mi consulta.
Espero poder acercarte, a ti o a tu proyecto, una visión de la sexualidad natural, fácil y clara, que te permita disfrutar de la piel como nunca, y que libere tu mente para abrirse al placer. Siempre, a tu modo y a tu ritmo.
Gracias por la confianza para tratar este tema tan delicado,
¡Prometo hacerlo con mucha profesionalidad y cariño!
Servicios y Colaboraciones
Descubre mi consulta, especializada en terapia sexual y de pareja, donde ofrecemos un ambiente relajado, natural y divertido. Aquí podrás solucionar aquellos temas que te causen malestar e inseguridad y que te impiden disfrutar plenamente de tus relaciones sexuales.
Como experta en sexualidad, colaboro con medios de comunicación diversos, televisión, prensa y radio, así como participo en números eventos y congresos. Divulgo sobre diversos temas relacionados con la sexualidad, tales como las relaciones de pareja, la menopausia, las disfunciones, las ITS, el poliamor, el cáncer de mama, las nuevas masculinidades, la violencia sexual, la pornografía, el placer...
Ofrezco además una gran variedad de charlas y talleres para el público adulto que quiera explorar su sexualidad, mejorar sus relaciones, aumentar la confianza en sus encuentros y, en definitiva, disfrutar más en la cama.
También brindo formación a profesionales sanitarios interesados en la sexología y que quieran aplicar estos conocimientos en sus consultas, para ofrecer un servicio más rico y completo.
Date una vuelta por la web para ver las distintas formas en las que puedo ayudarte 🙂
Mi equipo

Lorena Sanchiz
Administrativa, asistente, edición de vídeos y lo que le pidas
Hola, ¡soy Lorena! Me encargo de la gestión de las charlas y los alumnos, edito los vídeos de las redes sociales, ayudo con el blog de la web y muchas cosas más. Si nos mandas un email o un whatsapp seguramente te conteste yo y te ayudaré encantada con lo que necesites.
Colaboradoras

Lucía Gregori
Psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja
Trabajo acompañando a personas que están atravesando dificultades en sus relaciones afectivas o en su vida sexual, ya sea de forma individual o en pareja.
Lo hago de forma cercana, natural y sin juicios, creando un espacio seguro donde poder hablar con libertad. Mi base es la terapia cognitivo-conductual, pero también integro herramientas de otros enfoques para adaptarme a ti y a lo que realmente necesitas en tu proceso.
Considero primordial que en terapia te sientas escuchado/a y comprendido/a a la hora de acompañarte. Si buscas mejorar tu bienestar, tu vínculo contigo o con tu pareja, estaré encantada de acompañarte en el camino


Marta Corrales
Juguetes y tupper-sex
Soy Marta Corrales y tengo una tienda erótica en Rivas-Vaciamadrid, "Los Secretos de Mar", desde hace más de 10 años. Colaboro con Ana haciendo tupper-sex (reuniones juguetonas y educativas para conocer productos eróticos) y además tengo una sección en su podcast "Sexo en la Piel" en la que hablo con mucho humor de las maravillas de la juguetería erótica.
Historias con final feliz
Descubre cómo personas como tú han transformado su sexualidad a través de mi consulta.
HE LOGRADO CONTROLAR LA EYACULACIÓN
En la consulta de Sexo en la Piel, nos encontramos a menudo con desafíos que van más allá de lo aparente. La historia que comparto hoy es un claro ejemplo de cómo el viaje hacia la comprensión y el control de un aspecto de nuestra sexualidad puede abrir puertas a un autoconocimiento más profundo y a un disfrute más completo de nuestras relaciones.
Este caso involucra a un paciente que llegó a mi consulta con una situación muy frecuente: la eyaculación precoz. A través de nuestro trabajo juntos, descubrimos que su preocupación no era solo el tiempo hasta el orgasmo, sino también cómo su percepción y enfoque en la sexualidad limitaban su capacidad para experimentar placer en todas sus formas.
Con una combinación de terapia y educación sexual, emprendimos un camino de exploración y descubrimiento. Este testimonio es un relato honesto y revelador de ese viaje, demostrando que la sexualidad masculina puede ser rica y multifacética, y que el placer no se limita a lo que tradicionalmente se considera 'normal' o 'habitual'.
Espero que este relato inspire y anime a otros a buscar ayuda y a explorar las profundidades de su sexualidad, tal como lo hizo este paciente.
"Logré controlar la eyaculación, ¡qué logro!
Como chico que decidió buscar ayuda en la consulta de Ana Lombardía, sexóloga, me propuse resolver un tema importante que afectaba mi disfrute en las relaciones sexuales: la eyaculación precoz. Mi incapacidad para prolongar el acto sexual me llevaba al orgasmo antes de sentirme completamente satisfecho, y deseaba aprender a controlar la eyaculación.
El encuentro con Ana fue fortuito, justo después de descubrir una cualidad personal que no había explorado a fondo. A pesar de sentir una mezcla de miedo y vergüenza, decidí buscar su ayuda.
A lo largo de nuestro trabajo, descubrí que había factores adicionales, más allá del orgasmo, que afectaban mi satisfacción en las relaciones. Semana tras semana, trabajamos juntos hasta que, casi sin darme cuenta, me miré de nuevo y no era la misma persona que llegó a la consulta.
En la actualidad, tengo un mayor control sobre el orgasmo, y aunque aún estoy en proceso, logro experimentar una plenitud en las relaciones. Ahora disfruto de aspectos que antes ignoraba, ya que estaba enfocado en el placer "clásico". Además, descubrí placeres que antes consideraba exclusivos de las mujeres, ya que previamente no había tenido acceso a ellos. Aunque continúo trabajando, estoy satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora."
ABRIENDO LA RELACIÓN DE PAREJA: MI EXPERIENCIA EN LA CONSULTA DE UNA SEXÓLOGA
En las últimas semanas, he estado trabajando en la consulta con una pareja que deseaba abrir su relación. Aunque él lo tenía claro, ella tenía sus reservas. Nuestro trabajo se centró en fortalecer la confianza, superar miedos e inseguridades, y negociar los términos de su nueva relación.
Cuando llegaron a mi consulta la relación se había deteriorado por este tema y estaban en un momento muy delicado.
Le he pedido a ella que comparta su historia, cómo llegaron a mi consulta y su experiencia aquí conmigo. ¡Espero que os guste!
"Abrí mi relación de pareja y ¡fue asombroso!
A los cinco años de estar con mi pareja, con momentos buenos y malos, me pide que me case con él y ponemos fecha de boda. Llegando el verano, le noto muy raro en el plano íntimo, mucho más “acelerado”, lo cual hablamos. Me dice que quiere experimentar cosas nuevas, que quiere tener sexo con más personas, siempre conmigo presente (es algo que ya habíamos hablado en muchas ocasiones), pero yo le daba “largas”, porque estaba contenta con lo que teníamos, yo por mi parte no necesitaba más. Ante mi negativa, me dejó porque me dijo que me haría daño, qué conmigo o sin mí, quería probar… y lo hizo. Al descubrirlo, se lo dije y vino su arrepentimiento. Lo hablamos y decidimos darnos una nueva oportunidad, creemos que merecía la pena. Buscó ayuda con una psicóloga, pues le dije que tenía un problema, no por lo que sentía, sino por la obsesión que tenía, que incluso le llevaba a romper conmigo. Como no era especialista en sexología, dejó la terapia y te encontramos a ti.
Después de varias sesiones y hablar mucho con mi pareja. Creo que he abierto un poco la mente, porque en realidad todos tenemos nuestras fantasías sexuales y con los acuerdos a los que hemos llegado creo que podemos disfrutar mucho más del sexo sin que ello interceda en nuestra relación, que por cierto, es muy buena en todos los planos. Yo creía que al tener contacto con más personas, podría distanciarnos, pero no ha sido así. Estamos yendo muy despacio en ese sentido.
Con respecto a ti, tengo que agradecerte cada una de tus palabras y consejos. Los cuales desde que pongo en práctica, me está viniendo bien. Si en algún momento necesito de tu ayuda de nuevo, no dudaré en contactar contigo. Quedo muy agradecida por la forma en que has tratado nuestro “problema”, nos has sido de gran ayuda.
Si estás abriendo tu relación de pareja es posible que te asalten dudas, miedos, inseguridades y dificultades. Si te apetece, pásate (o pasaos) por la consulta y lo vemos juntos. Recordemos que las relaciones abiertas no son mejores que las monógamas, ni al revés. Lo importante es que cada persona y cada pareja encuentren su manera de hacer las cosas, sin presión ni forzarse a nada que no deseen.
SUPERÉ EL VAGINISMO: MI EXPERIENCIA CON LA SEXÓLOGA
Os comparto el testimonio de una mujer de treinta y pocos años que, tras enfrentar dificultades en las relaciones sexuales debido al dolor durante la penetración, buscó mi consulta. Después de meses de trabajo conjunto, ella y su pareja disfrutan de la penetración sin complicaciones. Aquí está su experiencia durante la terapia:
"Superé el vaginismo y ahora soy libre"
He solucionado el vaginismo. Siempre experimenté dolor en las relaciones sexuales con penetración, incluso llegando a la imposibilidad de tenerlas. Esto generaba frustración, especialmente en mis relaciones, a pesar de que disfrutaba de otras formas de intimidad sin ser consciente de ello. Una serie de circunstancias en mi vida y el deseo de superar bloqueos me llevaron a decidirme por la terapia, abordando el problema para no limitar constantemente mi sexualidad.
Ana me hizo darme cuenta de que no tenía ningún problema con mi sexualidad; simplemente debíamos trabajar en ampliar el repertorio y permitir que la penetración fuera una práctica más, disfrutable sin dolor. Esto cambió mi perspectiva y le dio un enfoque diferente a la terapia. Descubrir que la penetración no era la única práctica importante en una relación sexual fue realmente revelador.
El trabajo terapéutico duró meses pero no muchas sesiones, requiriendo constancia en los ejercicios. Aunque yo desempeñé el papel principal, mi pareja también se involucró y fue crucial en el proceso, apoyándome en todo momento.
Aunque inicialmente fue desafiante para ambos, la terapia resultó enormemente beneficiosa. Logré disfrutar de relaciones sexuales con penetración, y mi pareja descubrió nuevas formas de disfrutar del sexo sin necesariamente practicar la penetración. Ampliar nuestro repertorio nos permitió disfrutar más del sexo de la manera que ambos deseáramos en cada momento.
Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de iniciar y completar la terapia, requiriendo valentía y paciencia, pero valió la pena. Agradezco a Ana por lo aprendido en las sesiones y a mi pareja por su apoyo y comprensión durante todo el proceso."
LA PENETRACIÓN YA NO ME DUELE: UN TESTIMONIO DE SUPERACIÓN
Hace unos meses, una valiente mujer llegó a mi consulta con el problema de sentir molestias y dolor durante las relaciones sexuales con penetración vaginal. Después de trabajar juntas, estoy emocionada de compartir su proceso y experiencia al superar estas dificultades. Su historia incluye el uso de dilatadores, la relación con su pareja y la transformación que ha experimentado. Estoy increíblemente orgullosa de su dedicación y los resultados obtenidos. ¡Felicidades! Su testimonio puede inspirar y ayudar a otros que enfrentan desafíos similares.
"Penetración sin dolor: Mi logro personal.
Ir al sexólogo se lleva en silencio. Hablar de sexo, con todas sus connotaciones, a menudo se oculta.
Si algo no funciona bien, nos callamos, lo tragamos. Este silencio puede distanciarnos de nuestras parejas y generarnos pensamientos erróneos, celos, e inseguridades. Nos cerramos, y nuestra intimidad también. A veces, llegamos al punto en que ni siquiera podemos usar un tampón. Dejamos de disfrutar en la cama, todo duele, y la conexión con nuestra pareja se resiente. Pero, con suerte, encontramos una pareja genuinamente comprensiva que nos ayuda a descubrir nuevas facetas de la relación.
Después de intentos fallidos, decidimos buscar ayuda profesional. Aquí, la comprensión y apoyo de la pareja son cruciales, y compartir este proceso fortalece la relación. La terapia de dilatación, aunque desafiante, se vuelve más llevadera con el tiempo y el apoyo de la pareja. La honestidad y naturalidad al hablar de estos temas sorprenden a quienes nos rodean, y descubrimos que no estamos solas en este viaje.
Al compartir nuestras experiencias, encontramos fuerza y comprensión en otros que también enfrentan dificultades sexuales. Aprendemos que no estamos solas en la lucha contra las cistitis y que la frecuencia sexual varía entre las parejas. Descubrimos que hablar abiertamente sobre sexo cambia nuestra perspectiva.
Con el tiempo, superamos las dificultades y celebramos logros. Los dilatadores dejan de ser un obstáculo, y las risas regresan a la intimidad. Ya no hay dolor ni recuerdos incómodos. Solo nos enfocamos en esos momentos flotantes, sintiéndonos libres y felices. Descubrimos que el sexo no sigue una norma, cada pareja lo vive a su manera, y esa libertad nos hace felices, permitiéndonos disfrutar plenamente de la intimidad."
PROBLEMAS DE ERECCIÓN: MI EXPERIENCIA CON UNA SEXÓLOGA
Llevo semanas acompañando a un chico joven que enfrenta problemas de erección desde hace años. Su progreso ha sido notable en poco tiempo. Recientemente, le solicité que compartiera su experiencia actual en las relaciones sexuales y cómo ha mejorado en este periodo. Quiso hacerlo en forma de relato erótico.
"Superé problemas de erección y gané confianza.
Nos fuimos a la habitación y nos desnudamos, seguimos besándonos y tocando nuestros cuerpos durante un buen rato. Entonces apareció el problema que me había estado jodiendo en los últimos tiempos: mi polla no se empalmaba. Allí estaba, flácida y lánguida como un gusanillo, inalterable aún cuando una tormenta de sensaciones de lo más excitantes le estaban cayendo encima.
Ya me había pasado más veces, y por eso sabía lo que podría pasar. Esa sensación de agobio, el peso que sientes en los hombros con la carga de toda la sociedad, la que dice que tienes que ser todo un hombre y empalmarte como un orangután, que se te ponga dura como una piedra.
La sensación de nervios porque sabes que espera que seas ese hombre, que la folles, la penetres y la rompas en dos mitades. La inseguridad por saber que dirá que no te preocupes, que son cosas que pasan; con la mayor condescendencia y siendo lo más banalmente complaciente posible.
Pero a ella no, a ella parecía no importarle. Ella seguía a lo suyo, pasándoselo bien con mi cuerpo, sin importarle lo que me pasase o lo que yo pensase. Disfrutaba más ella sola, sin ser penetrada, que todas aquellas chicas a la que solamente buscaban que las penetrase. Siguiendo su razonamiento, hice lo mismo. Yo también iba a disfrutar de su cuerpo sin preocuparme de lo que ella, o yo mismo pensásemos.
La cogí de las muñecas y me puse encima de ella, la detuve. La miré a los ojos y sonreí. Empecé a chuparle los pezones, saltaba del derecho al izquierdo continuamente. Lengüetazos en uno, mordiscos en el otro, iba cambiando de uno a otro, y notaba en mi lengua como se iban poniendo más y más erectos. Entonces baje a su coño. La visión era magnifica. Empecé a besarle y mordisquearle el interior de sus muslos para acto seguido pasar la punta de mi lengua rozando los labios de su coño. Por un segundo ella dejó de respirar y su espalda se arqueo, para acto seguido espirar todo el aire que había contenido Supuse que iba por buen camino.
Escupí en su coño. Me encantaba jugar con la saliva. No sabia si a ella le gustaba aquello, pero daba igual, no debía pensar. Si a ella no le gusta, era ella quien debía decírmelo. Cuando follamos volvemos a ser como animales, animales que carecen de empatía y sólo sepreocupan de su placer. Egoísmo.
Con su coño bien humedecido empecé a pasar mi dedo con mucha suavidad por sus labios, de arriba a abajo. Jugaba con su pequeño clítoris, con mis dedos, lo presionaba, lo estiraba; no tenía ninguna prisa. Me estaba divirtiendo con su coño. No sé a ciencia cierta si aquello la excitaba, pero yo me divertía mucho haciéndolo, y a juzgar por su respiración, gemidos y cómo clavaba sus uñas en mi brazo, parecía que le gustaba.
Tras un buena rato trabajando allí abajo, tras aumentar paulatinamente la intensidad y frecuencia de mis labores en aquella zona, ella termino corriéndose. Su cuerpo comenzó a convulsionarse, retorciéndose de placer, cogí sus manos y me incorpore sobre ella para besarla. Aún con restos de su esmegma en mi boca, la bese profundamente. Quería que ella probase el sabor de su coño.
Me recosté sobre la cama y ella apoyo su cabeza en mi pecho. Nos abrazamos y estuvimos así durante unos minutos, sin decir nada. Era un silencio cómodo, reconfortante, que sólo significaba que todo iba bien. Los dos lo sabíamos.
Al rato ella se incorporó y me beso, luego bajó y estuvo jugando con mis pezones. Hacía tiempo que no me sentía tan relajado. Sentía cómo sus tetas rozaban mi polla, y entonces sentí algo que hacía tiempo que no sentía. Ella comenzó a pasar su lengua por mi escroto, y aquella sensación fue a más. Entonces ella se metió en su boca mi polla, empalmada. Lo había logrado. Lo habíamos logrado.
Al final me olvidé del ejercicio. Me olvidé del ejercicio en el que debía explorar con el cuerpo de ella, y el mío propio, sobre el placer egoísta, el placer para uno mismo. Ese era uno de mis problemas, ya que siempre había buscado agradar y complacer a la otra persona, olvidándome de mi. Supongo que era, porque sabía que lo que tenía con aquellas mujeres que había conocido en los últimos tiempos, era tan débil, estaba tan vacío, que buscaba complacerlas para intentar retenerlas a mi lado. Ellas se habrían ido aún siendo el mejor amante. Pero ahora ya daba igual, ahora la tenía a ella."
EXPERIENCIA SUPERADA: SOLUCIONÉ MIS PROBLEMAS DE ERECCIÓN EN 4 MESES
Hace aproximadamente seis meses, un chico de unos 30 años llegó a mi consulta con dificultades de erección que arrastraba desde su juventud. Se mostraba angustiado y preocupado, pero con un firme deseo de encontrar una solución. Después de trabajar juntos durante menos de 4 meses, logramos resolver sus problemas. A continuación, comparte su experiencia en la consulta:
"¡Triunfé al superar problemas de erección!
He solucionado mis problemas de erección
Decidir asistir a terapia para abordar mis problemas de erección ha sido una de las mejores elecciones que he tomado. No fue fácil, ya que implicaba reconocer que tenía un problema real, más allá de simples malas noches o estrés laboral. Necesitaba la orientación de un profesional para comprender las causas y encontrar soluciones.
La terapia se desarrolló mediante conversaciones y diversos ejercicios diseñados para identificar las distintas problemáticas que contribuían a mis dificultades. Al realizar los ejercicios, comencé a identificar estos problemas por mí mismo. Luego, al repasarlos en terapia y discutirlos, encontré formas de superarlos. Aprendí a entender mi sexualidad, un aspecto fundamental para disfrutar de mí mismo y de mis relaciones sexuales, algo que a menudo no es tan sencillo en la sociedad actual.
En realidad, la sexualidad es algo bastante simple, con pasos consecutivos que unos llevan a otros. En mi caso, esos pasos estaban desordenados o me los saltaba. Comienza por estar con la persona adecuada. Antes, estuve con chicas con las que no podía sentirme completamente a gusto y confiado. Aunque quisiera ignorarlo, eso no me permitía estar tranquilo durante los encuentros sexuales, afectando negativamente a mis erecciones. Estaba atrapado en un bucle del que no sabía cómo salir, y necesitaba ayuda para hacerlo.
Pero todo va muy bien, mi relación con mi chica va genial. Nos complementamos y nos entendemos de maravilla, y en cuanto a las relaciones sexuales, todo sigue bien, Incluso mejor diría yo. En algunas ocasiones tengo erecciones potentes sólo tocándola y acariciándola, cuando antes siempre necesitaba algún tipo de excitación extra para tenerlas."
DESCUBRÍ COMO MASTURBARME CON AYUDA DE UNA SEXÓLOGA Y ES INCREÍBLE
Hace unos meses, una joven de veintitantos años acudió a mi consulta con una inquietud peculiar: no sabía masturbarse. A pesar de haber experimentado orgasmos con un vibrador o una almohada, le resultaba desconcertante utilizar sus manos para el autoplacer, lo que generaba frustración e inseguridad. En este tiempo, he trabajado con ella y su progreso ha sido notable en pocas sesiones.
En las primeras conversaciones, ella expresaba dudas sobre la posibilidad de aprender esta habilidad, sintiendo que sería un desafío insuperable. Sin embargo, a lo largo de estos meses, ha demostrado que con constancia y determinación, se pueden lograr cambios significativos.
A petición suya, he compartido su experiencia para inspirar a otros. Aunque ella lo relata con humildad, no solo ha aprendido a masturbarse, sino que ha superado sus propias expectativas, alcanzando la asombrosa cifra de 5 orgasmos en una sola sesión de masturbación. ¡Felicidades por este logro excepcional!
"¡Descubrí cómo masturbarme y es increíble!
Cuando me atreví a pedir una cita para Ana me sentía diferente. No sabía masturbarme usando mis dedos. Sí sabía lo que era un orgasmo, pero no cómo llegar a él de la manera aparentemente más simple. Y me hacía sentir mal, incompleta, torpe. No sabía por dónde empezar y cuando me animaba a empezar mi problema era que no sabía seguir, me frustraba. No tenía paciencia. Por eso cuando fui a la consulta de Ana tenía muchas esperanzas de que ella me ayudase pero a la vez seguía confiada en que si no podía hacerlo era porque era rara, porque algo en mí no funcionaba bien. MENTIRA.
Y esta es mi historia sobre cómo he aprendido a masturbarme. No me considero ninguna experta y pienso que aún tengo mucho camino que recorrer. Empecé observando mis genitales, mi vulva, con un espejo, toqueteando todo lo que veía. Los siguientes deberes fueron empezar a tocarme de forma más personal y menos objetiva. Aquí empezaba mi caminito de trabajo personal.
Para masturbarme era muy importante la excitación y sin ella lo único que podía hacer era frustrarme más. Por supuesto la excitación no estaba presente todos los días y me afectaba, me agobiaba y me ponía triste porque sentía que masturbarme era algo que tenía que hacer para mi aprendizaje y me faltaba una herramienta importante.
Casualmente, mi primer orgasmo fruto de la masturbación no fue porque estuviese muy excitada pero sí estaba muy tranquila, a solas, dándome mi tiempo y mi momento. Ese orgasmo me hizo llorar de felicidad, pero también me hizo reír, me temblaban las manos y las piernas de la euforia porque había conseguido aquello que para mí parecía imposible. No quería rendirme. Tuve que aprender a controlar la respiración y sobre todo a no desanimarme cuando cambiando el ritmo o el movimiento de los dedos sobre el clítoris las sensaciones disminuían. Entonces, tocaba respirar profundo y volverlo a intentar. Tuve que saber dejarme llevar, algo que personalmente odiaba que me dijeran porque para mí no era fácil, no es algo que puedas ordenar a tu mente y ella lo ejecute, se trata de descontrol y hay que sentirlo.
Es importante confiar en una misma, estar tranquila, relajada, concentrada en lo que haces, no tener prisa y no esperar que aquello que buscas ocurra a la primera y sin práctica. Tienes que confiar en que puedes y sabes hacerlo aunque cambies de técnica o de lugar y estés en un coche. Con suficiente excitación resulta muy fácil, no tienes que pensar en qué haces o no y todo funciona te muevas como te muevas. No tienes que pensar porque tu deseo te guía. Y cuando consigues ese orgasmo con tanta facilidad porque estabas súper cachonda, te llenas de una seguridad capaz de callar a todas tus inseguridades y me encanta esa sensación.
Por supuesto, tuve dudas de si volvería a tener otro orgasmo cuando me volviese a masturbar otro día cualquiera. Tampoco me salió a la primera, pero al final pasó una segunda, una tercera, una cuarta…"
¡HE VENCIDO MI MIEDO A ESTAR EN PAREJA CON UNA PSICÓLOGA Y TRIUNFÉ!
Hace un par de meses, visitó mi consulta una mujer encantadora, atractiva y muy inteligente, con un bagaje de vida notable, habiendo superado innumerables obstáculos. A pesar de su felicidad y satisfacción por sus logros, se sentía algo inexperta en el ámbito de las relaciones de pareja. Después de vivir experiencias no muy gratas en un par de relaciones anteriores, había dejado de lado ese aspecto de su vida durante un tiempo. Ahora, al conocer a alguien especial, tenía el deseo de retomar ese aspecto.
Aunque rebosaba de ilusión y entusiasmo, también experimentaba miedo a estar en pareja. Temía que la relación pudiera hacerla perder su identidad, desvanecer los logros construidos con esfuerzo y afectar su bienestar. Decidimos abordar estos temores juntas.
Al concluir nuestro trabajo, le pedí que compartiera su experiencia en la consulta y plasmara lo aprendido. Aquí están sus palabras ¡Espero que disfruten de su relato tanto como yo!
"Vencí mi miedo a estar en pareja y triunfé.
Siempre fui un poco “diferente”. Fui a ver a Ana en el mejor momento de mi vida. Ese momento en el que después de muchas vivencias y de un trabajo personal importante me sentía realmente bien. Ese momento en el que sinceramente te quieres a tí misma. Ese momento en el que has conseguido que los lazos familiares sean sanos y las relaciones personales con tus amigos sean sinceras. Y afortunada además por tener un trabajo que me apasiona. Y es entonces en este momento que aparece ÉL…..y de qué manera!
Y dicen que la vida te pone delante lo que necesitas para evolucionar. Pues es posible. Fui a Ana porque necesitaba de alguien profesional. Hay un momento en que no todos sentimos como debiéramos de hacerlo para los cánones normales de esta sociedad. “Si no estás hipersupermega contenta al conocer un chico, entonces, es porque no es el chico para tí…..”pues no lo sentía así y sin embargo no me sentía nada bien y por ello necesité de Ana. No somos iguales. No sentimos igual y nuestro recorrido y nuestras experiencias del pasado dejan mella en cada uno de nosotros.
Con Ana he puesto palabras a todo. Pero sobre todo a mis miedos.
Con esos tres circulitos (aquí se refiere a un ejercicio que hicimos) creo que pude comprender casi mi vida entera y sinceramente es lo que más me ha ayudado de TODO. Esa parte de mí que me ha pesado y me pesa tantísimo y esa parte de mí que pide a gritos “SER”. Y cada vez que me siento mal no falla….
Esas pinceladas para entender mejor los modelos de pareja y posicionarme en lo que yo quiero y en lo que me da pánico sólo de imaginar.
Que diciendo un NO a tiempo, salvas tu vida y es posible que tu relación.
Y que hacer una lista de todas las ilusiones y sueños posibles puede llegar a ser fantástico para tu mente, tu alma y tu cuerpo ?
Hay días que he ido donde Ana buscando una respuesta y he sabido que ella no podía dármela. Ella no resuelve. Y a mí eso me ha quedado muy claro. Que se hace camino al andar….
Contenta de saber que puedo contar con ella para seguir evolucionando y deseando hacer todos sus talleres 🙂
Gracias Ana y gracias M."
MI RELACIÓN ERA INSOSTENIBLE, ¡PERO HA CAMBIADO!
Un hombre de cuarenta y pico de años, casado y con hijos, acudió a mi consulta buscando ayuda para mejorar la insostenible situación en su relación de pareja. La convivencia estaba marcada por tensiones, falta de cariño y constantes discusiones. Después de unas semanas de trabajo conjunto, logramos mejorar aspectos clave, como su estilo de comunicación, asertividad y confianza en sí mismo. Estos cambios significativos condujeron a una notable mejora en su relación de pareja y a un ambiente más sereno en casa.
"Mi relación era insostenible, ¡pero ha cambiado!
Cuando Ana me pidió que compartiera unas palabras sobre mi proceso, parecía una tarea sencilla... pero me costó poner todo en palabras.
Todos enfrentamos desafíos en la vida diaria, ya sea en el trabajo, la familia, etc. Cuando los aprendizajes necesarios no se materializan o quedan opacados por la rutina, es fácil caer en el "efecto túnel" y no ver la solución.
Aplicar lo mismo, esperando resultados diferentes, es absurdo, aunque todos lo sepamos; sin embargo, reconocerlo mientras estás inmerso en una dinámica continua es complicado.
Es esencial contar con la orientación de una persona cualificada para dirigirte en el proceso de cambio. En mi caso, elegí a Ana, y la confianza generada en esa relación hizo que compartir mis problemas fuera más accesible. Saber por dónde empezar en el propio trabajo es clave, y tener una guía como Ana marcó la diferencia.
No puedo estar más agradecido por la ayuda brindada en este tiempo.
Besos y abrazos."
HE TRATADO MAL A MI EXNOVIA
Durante los últimos meses, he acompañado a un joven que llegó a mi consulta con sentimientos abrumadores tras una ruptura difícil. Se encontraba desanimado, inseguro y con baja autoestima debido a su comportamiento en la relación anterior.
Después de cinco meses de trabajo conjunto, le pedí que compartiera lo que había aprendido durante este tiempo. Su evolución es evidente, y creo que su testimonio puede inspirar a otros a buscar ayuda profesional.
"Reconocí mis errores con mi ex-novia y transformé mi vida"
Me he dado cuenta que en este proceso que está siendo largo, complicado y a veces doloroso, hay cosas que cambian y cosas que se desechan.
Actitud positiva y constructiva hacia las cosas
Cosas que han cambiado, por ejemplo, mi actitud hacia los problemas. Al principio todo problema era insalvable a priori, lo que me hacía ni siquiera intentar afrontarlo. Esto me provocaba frustración, que a su vez me provocaba inseguridad, que reforzaba mi enfoque negativo de las cosas y así continuamente.
El simple hecho de ir al despacho de un profesor a hablar con el de algo importante, para mí era imposible. Eso ahora no pasa.
Aunque no siempre es así y a veces me siento inseguro de nuevo, asustado quizá y me tengo que forzar para afrontar el “problema”, la mayoría de las veces consigo enfrentarme a él (no siempre lo consigo, a veces las excusas ganan), lo que me da más confianza y me enseña que los problemas están más dentro que fuera de mí.
Control pensamientos negativos
Cuando no consigo enfrentarme a esa situación, aunque me sienta decepcionado, tampoco pasa nada, porque es un proceso y esa decepción no me lleva a frustración, sino a un “la próxima vez lo conseguirás” que se termina transformando en un sentimiento positivo
Seguridad en mí mismo. Importancia adecuada de lo que los demás piensen de mi
Mis relaciones personales. Yo tengo una personalidad “compleja” desde mi punto de vista, que a veces hace que mis relaciones sociales sean más complicadas de lo que para otras personas pueda resultar. Pero en lugar de frustrarme por eso, cada vez me siento más cómodo con esa situación. No necesito “gustar” a la gente, ni que me acepten, porque me siento más seguro de mi mismo y por lo tanto me enfrento a esas situaciones de una manera diferente, soy más natural y, aunque en ocasiones pueda parecer distante (falta de interés o simplemente por timidez) esa naturalidad hace que la gente se sienta más cercana o receptiva.
Además, esto me hace darme cuenta de que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí asique ese pensamiento de no ser “especial” quita presión al asunto. Es decir, darme cuenta de que tampoco mi personalidad es tan “compleja”, sino, solamente personalidad a secas.
Control autoexigencia. Comprensión ante los propios fallos
Mi relación conmigo mismo también es diferente, ahora soy más “comprensivo” conmigo mismo y me siento menos estresado a la hora de hacer las cosas (casi siempre). Me permito “el lujo” de fallar e incluso de no intentar hacer algo en algún momento, sin pasarme el día llamándome de todo. Empiezo a aceptar que mis fallos son eso, fallos, que me lo puedo permitir y que hay fallos que son y serán inevitables (soy muy despistado) y que otros que puedan ser evitables son un reto en el que tengo que trabajar.
Reconocimiento de los propios sentimientos como algo valioso
Acepto mis sentimientos con orgullo. No los escondo, no miento para protegerme. Supongo que eso también tiene que ver con estar seguro de uno mismo. Me gusta sentirme mal (en el buen sentido de la expresión –si es que lo tiene- , claro) y me gusta sentirme bien. Me gusta sentir que ahora siento y no que finjo sentir.
A su vez, me hace disfrutar lo que hago con otras personas con lo que a las otras personas les gusta estar conmigo.
Actitud positiva II
También empiezo a tener ilusión e interés por las cosas. Me gusta que la vida esté dejando de pasar a mi lado como algo que no tiene nada que aportar. Antes mi vida era entre infeliz y neutra, ahora es entre neutra y feliz y supongo que mañana será más feliz que neutra.
También reconozco mis errores, los asumo y los lamento sin avergonzarme. Siento mucho las cosas que he hecho, pero es algo que no puedo evitar y no tengo que arrastrar esa culpa a mi nueva vida. Si estoy trabajando para ser mejor, no tengo que pagar por los errores que cometí cuando no “era mejor”, por los que además probablemente ya he pagado. Pero tampoco los olvido
Dejar de ser un llorica y lamentarme por todo
Cosas que he desechado, la cobardía, por ejemplo. Ahora si enfrentarme a una situación me da miedo, no hay más remedio que afrontarla, no vale rodear, evitar, ir hacia otro lado.
El victimismo. Si algo sale mal, pues a joderse tocan. Un día malo lo tiene cualquiera
El pasotismo. Hasta ahora he tenido suerte con la actitud con la que me he enfrentado a la vida. Ahora veremos lo que pasa cuando trabajo en ella (de momento, va bien…)"
¡EXPERIMENTÉ ORGASMOS Y DEJÉ RELACIONES TÓXICAS ATRÁS!
He tenido en consulta a una joven que nunca había experimentado un orgasmo y enfrentaba dificultades en sus relaciones de pareja, a menudo involucrándose con parejas que no le proporcionaban bienestar. A lo largo de nuestro trabajo, abordamos ambas cuestiones con éxito. Comparto su experiencia:
"Experimenté orgasmos y dejé relaciones tóxicas atrás.
Inicié la terapia con Ana con el objetivo principal de abordar dos aspectos:
- Mi tendencia a involucrarme en relaciones tóxicas.
- Mi incapacidad para experimentar orgasmos.
Lo que desconocía era la estrecha relación entre ambos temas, vinculados a una falta significativa de autoestima y amor propio. Mi falta de autocomprensión era el motivo por el cual mi criterio al elegir pareja era tan bajo. No establecía expectativas y me conformaba con cualquier persona solo para recibir dosis de cariño y aprecio.
Pensaba que mi dificultad para experimentar orgasmos se debía a inseguridades y miedos. En parte, así era, pero también descubrí que mi necesidad de complacer a la pareja, debido a mi percepción insuficiente de valía, negaba mi capacidad de sentir y disfrutar.
Empecé trabajando mis pensamientos erróneos los cuales llevaba muy interiorizados, como: “tienen que cuidar de mí, tienen que apreciarme” Y los modifiqué hacia una visión más realista como “Tengo que cuidarme, tengo que apreciarme”. Junto a Ana, he tenido que aprender qué cosas me gusta hacer y hacerlas. Debido a mi total carencia de amor propio y dedicación a mis parejas, había perdido mi identidad y me encontraba sin saber quién era yo realmente. Juntas, construimos un árbol de éxitos y metas logradas, así como futuros objetivos para darme cuenta de todas las cosas que yo misma había conseguido. También construimos una rutina de actividades que no involucraran llamar la atención del sexo opuesto para sentir apreciación.
Con la ayuda de Ana aprendí a sentir, a dejarme llevar y disfrutar tanto en relaciones sexuales en pareja como en solitario, logrando tener orgasmos. Aprendí que merezco ser protagonista también. Aunque en ocasiones me siento insegura, con ganas de quedarme en la cama y experimento miedo, los recursos proporcionados por Ana me permiten manejar estas situaciones exitosamente sin buscar atención. Aunque he asistido a varias terapias previamente, nunca antes me habían dicho que podía continuar mi camino por mi misma, sin necesitar más sesiones. Sin duda, he aprendido quién soy y, por lo tanto, ahora puedo ser yo misma."
¿LA PENETRACIÓN ES TAN IMPORTANTE? REFLEXIONES DE UNA PACIENTE
Desde hace unos meses, he estado trabajando con una chica en consulta que experimentaba molestias durante las relaciones sexuales con penetración, lo que se conoce como vaginismo. Uno de los motivos detrás de este problema era la importancia extrema que le daba a la penetración. Era esencial que reconsiderara la relevancia de esta práctica y la relativizara. Después de discutir extensamente sobre el tema, le pedí que compartiera sus reflexiones, y esto es lo que escribió:
"Vaginismo y penetración: Mi trayectoria de éxito.
María, ¿de verdad crees que la penetración es tan importante?
Me he decidido por este título porque es algo que debo recordarme con más frecuencia. Tomarme unos segundos, escucharme, sentirme tranquila y disfrutar.
La sociedad insiste en que el mejor orgasmo es aquel que se produce por penetración. Si eres capaz de desafiar a la sociedad en otros aspectos de tu vida, ¿por qué esto te afecta tanto, María? El mejor orgasmo siempre será aquel que compartas con Rubén. ¡No importa cómo llegue! ¡Incluso si es haciendo el pino mientras sujetas un plátano con la mano izquierda! Lo crucial es vivir ese momento juntos y disfrutar cada segundo de esa experiencia única e indescriptible.
Todo eso es muy bonito, pero sabes que el orgasmo real es el vaginal.
Espera, ¿quién ha dicho eso? ¿Quién dicta lo que es real, mejor o peor en una relación? Eso es algo que solo Rubén y yo sabemos. Sobre todo, es algo que solo sé yo, que solo lo siento yo. Por lo tanto, yo decido qué es lo más placentero para mí.
Por mucho que insistas, sabes que Rubén disfruta más con la penetración.
¿Estás segura? Le conoces mejor que nadie, aunque a veces te sorprenda. Sabes que si hay algo que no le gusta, lo dice o te lo hace saber de algún modo. Además, si él insiste en que así está bien, ¿por qué no creerle? Debes confiar en él. Es esencial que confíes en él. ¿Qué gana no siendo sincero en este aspecto? Él quiere disfrutar contigo, al igual que tú.
A estas alturas, ¿no empiezas a dudar de que sin penetración no hay nada?
Sí, aunque me sigue pareciendo un esfuerzo extremo. Claro, pero es normal. No estás mentalizada para ello, y tu cuerpo no está preparado. Todavía. Estás constantemente pensando en experiencias pasadas y automáticamente te pones tensa. Antes no lo veías como un gran esfuerzo. Simplemente era algo que pasaba y disfrutabas. No te preparabas para ello como si fueras a correr una media maratón. Debes estar tranquila y confiar en Rubén, porque lo último que quiere es hacerte daño o que lo pases mal.
Vale, pero... ¿Las molestias y la cistitis?
Volviendo a lo mismo. Te basas en experiencias pasadas y te anticipas a posibles molestias. Tienes que desechar ese pensamiento porque es una generalización y, como todas las generalizaciones, no es verdad. Habrá veces que pueda pasar, otras que no. Y si sucede, pues mala suerte. Estarás unos días incómoda, tomando medicamentos. ¡Claro, mujer, hay medicamentos que te ayudarán a curarlo! ¡No te vas a morir! Además, sabes perfectamente las condiciones de higiene que debes seguir."
¡HE APRENDIDO A DISFRUTAR MI SOLTERÍA AL MÁXIMO! Experiencia en la consulta de la psicóloga
He estado colaborando con una mujer que ha vivido la mayor parte de su vida en relaciones consecutivas, pasando de una pareja a otra. Después de finalizar su última relación, se encontraba perdida, vacía y desorientada. En lugar de buscar una nueva pareja, su deseo era aprender a disfrutar de la vida en solitario. A continuación, comparte su experiencia en la consulta y cómo ha experimentado un significativo crecimiento personal. ¡Espero que encuentres su relato tan inspirador como yo!
"Aprendí a disfrutar mi soltería al máximo.
He aprendido a estar sola: mi transformación personal
Inicié mi terapia tras salir de una relación tóxica de tres años, sintiéndome completamente vacía. Había encadenado múltiples relaciones, perdiendo por completo mi identidad. No sabía cómo disfrutar de la soledad ni cómo amarme sin la validación diaria de otra persona.
Al principio, resultó desafiante seguir las indicaciones de Ana, mi terapeuta. Cada tarea asignada parecía una obligación, pero gradualmente estas actividades se convirtieron en rutinas que empecé a disfrutar, llenando los vacíos que antes solo se completaban estando en pareja.
Aprendí los fundamentos de una relación saludable y lo esencial que debo exigir de una persona.
Después de seis meses con Ana, conocí a alguien más, lo que no completó completamente mi proceso de estar sola y disfrutar de mí misma. A pesar de que esta nueva relación era saludable, me volví más exigente y, aunque él me trataba bien, necesitaba más. Prioricé mis necesidades y puse fin a esa relación. Ana me apoyó, ayudándome a entender mis sentimientos y pensamientos, algo que siempre me resulta complicado.
Inicialmente, me sentí vacía y abrumada por estar sola a los 30. Recordé las palabras de Ana sobre establecer rutinas cuando no tienes una, así que creé normas para mí misma. Hice una lista de actividades que disfrutaba cuando estuve soltera por última vez a los 14 años: dibujar, tocar el piano y la guitarra, ir al gimnasio. También enumeré cosas que siempre quise hacer pero no tenía tiempo por estar en pareja, como aprender historia universal y hacer danza del vientre.
Todos los días, después de trabajar, he llegado a casa, me he sentado y me he dicho a mi misma en voz alta: Sara, de todas estas cosas, ¿Qué quieres hacer hoy?. Puede sonar estúpido, lo sé, pero a veces tengo que ser muy estricta conmigo misma para hacer las cosas y no caer en el: la vida es una mierda, nadie me quiere, me voy a la cama a que el tiempo pase lo más rápido posible mientras duermo. Y como iba diciendo, cada día, elegía las actividades que me apetecía hacer. Increíblemente, tras un par de semanas haciendo esta rutina, me arrolló un sentimiento enorme de satisfacción e independencia. De repente, no me sentía sola, mi vida empezó a tener sentido y cada día cobraba su significado. He aprendido a estar sola.
Ahora me siento renovada, sin necesidad de nadie. Sé que tengo mucho que ofrecer al mundo y a mí misma. Agradezco a Ana por sus ejercicios simples pero efectivos, que guiaron mi transformación. Estoy lista para enfrentar el mundo siendo yo misma."
Si quieres sentir control, confianza y seguridad sobre tu vida sexual ¡reserva tu cita! Conseguirlo va a ser mucho más fácil de lo que crees.