
“Solo llego al orgasmo de una manera”. Muchas personas vienen a consulta con esta preocupación y cuentan que se sienten frustradas porque sus relaciones sexuales se dificultan cuando solo son capaces de llegar en una postura concreta, acariciándose de una forma muy específica, con roces a mucha velocidad, únicamente con sexo oral, estando a solas, con un vibrador o viendo pornografía.Para conseguirlo necesitan recurrir a una técnica muy determinada; si no, no llegan.
Esto es bastante más frecuente de lo que parece. A algunas personas no les supone ningún problema y disfrutan plenamente de su sexualidad, pero a otras les genera angustia, malestar, inseguridad o dificultades en la relación de pareja. En este artículo te explico por qué puede ocurrir y qué puedes hacer para ampliar tus formas de disfrutar.
Por qué sólo me corro de una manera

- Todos hemos aprendido a corrernos en algún momento de nuestra vida – en la niñez, en adolescencia, en la edad adulta…- Las personas que sólo llegan al orgasmo de una manera es probable que las primeras veces que se corrieron adquiriesen un hábito y que se quedasen con esa manera, la asumiesen como favorita y única y la prolongasen en el tiempo, sin buscar otras formas
- Para llegar al orgasmo es necesario que haya mucho descontrol y liberación. A algunas personas les cuesta descontrolar y dejarse llevar; esto es propio de personas tímidas, inseguras, ansiosas, controladoras… Es probable que, una vez que encuentran una manera de correrse, la asuman con rapidez y se aferren a ella
- Si pasas mucho tiempo corriéndote de una sola manera afianzas y refuerzas ese aprendizaje, impidiendo que tu cuerpo pueda desarrollar nuevas formas de sentir placer y de llegar al orgasmo.
Cómo funciona el orgasmo

- El orgasmo es un reflejo que se genera en la parte baja de la espalda, en la médula espinal. Los reflejos son algo muy aprendido y, aunque puede costar, podemos volverlos a aprender
- El orgasmo llega porque hemos alcanzado un estado de excitación muy alto, tanto, que la energía sexual acumulada en nuestro cuerpo tiene que liberarse. Da igual cómo consigamos esa excitación (acariciando el clítoris, estimulando el pene, besando el cuello, fantaseando, soñando dormidos…) Cualquier parte del cuerpo, si es estimulada de manera que nos genere excitación, puede desencadenar un orgasmo. Lo importante es concentrar mucha excitación, sea como sea.
- Si alguna vez has tenido un orgasmo en sueños sabrás que este ha llegado sin que tú hagas nada, sin que te toques o te estimules el cuerpo de ninguna manera. El orgasmo ha llegado porque tu mente ha generado un alto estado de excitación. Con este ejemplo se ve muy bien cómo podemos desencadenar un orgasmo de cualquier manera.
Si lo que tienes en la cabeza todo el tiempo es «solo llego al orgasmo de una manera», es fácil empezar a vivir los encuentros con presión o frustración. La buena noticia es que puedes explorar otras formas de excitación y placer poco a poco, sin convertir el orgasmo en una obligación.
Cómo aprender a llegar al orgasmo de otras formas
El primer paso puede ser dejar de buscar siempre el orgasmo con la misma técnica. Durante un tiempo, prueba a disfrutar de los encuentros sin convertir el orgasmo en el objetivo principal.
Explora otras formas de estimulación, presta atención a las sensaciones y permítete disfrutar sin prisas, tanto a solas como en pareja. Al reducir la presión por llegar, resulta más fácil descubrir nuevas maneras de excitarte y sentir placer.
También puede ayudarte variar poco a poco la postura, la intensidad, el ritmo o el tipo de estimulación, sin abandonar de golpe aquello que ya sabes que funciona.
Si sientes que esta dificultad te genera malestar o afecta a tus relaciones, podemos trabajarlo con calma en terapia sexual y buscar nuevas formas de disfrutar que se adapten a ti.