Las mujeres solteras tienen, de media, más deseo sexual que las mujeres casadas cuando entran en la menopausia. Un dato curioso, ¿verdad? Y no, no es porque sus hormonas funcionen mejor. ¡Hablemos sobre la falta de deseo en la menopausia!

Es cierto que los cambios hormonales propios de la perimenopausia y la menopausia influyen en el deseo sexual. Eso es innegable. Pero reducir la falta de deseo en la menopausia únicamente a una cuestión hormonal es quedarse muy, muy corto.
El deseo sexual femenino es complejo y está atravesado por muchos más factores: el momento vital, la relación de pareja, el estrés, la carga mental, la calidad de las relaciones sexuales previas… y todo eso pesa (y mucho) cuando llegan estos cambios.
¿Por qué aparece la falta de deseo en la menopausia?
Cuando hablamos de deseo sexual en la menopausia, solemos pensar automáticamente en estrógenos, progesterona y testosterona. Pero el deseo no vive solo en las hormonas.
Cambios hormonales y deseo sexual
Durante la perimenopausia y la menopausia se producen cambios hormonales importantes que pueden afectar al deseo sexual:
- Descenso de estrógenos.
- Cambios en la lubricación vaginal.
- Alteraciones del sueño.
- Cansancio y menor energía.
- Cambios en el estado de ánimo.
Todo esto puede hacer que el cuerpo esté menos disponible para el placer. Pero ojo: menos hormonas no significa ausencia de deseo, ni mucho menos.
El peso del momento vital en la libido
La menopausia suele llegar en un momento de la vida cargado de responsabilidades:
- Trabajo exigente.
- Cuidado de hijos o hijas adolescentes.
- Atención a padres mayores.
- Estrés sostenido.
- Poco tiempo propio.
- Poco espacio para la relación de pareja
El deseo sexual necesita espacio mental. Y cuando vivimos en modo supervivencia, es normal que el deseo se apague. No porque “algo vaya mal”, sino porque el cuerpo prioriza.
Falta de deseo en la menopausia y relación de pareja
Aquí entramos en uno de los puntos clave (y menos hablados). Muchas mujeres llegan a la menopausia tras años manteniendo relaciones sexuales poco satisfactorias, rutinarias o desconectadas emocionalmente. Durante años, las hormonas de la ovulación han sostenido cierto “gusanillo” sexual que empujaba a mantener relaciones, aunque no fueran especialmente placenteras.
Cuando esas hormonas desaparecen, también desaparece ese empujón. Y entonces aparece el pensamiento:
“Si no me apetece… ¿para qué hacerlo?”
No es que el deseo desaparezca de golpe. Es que deja de compensar tener encuentros sexuales poco satisfactorios.
¿Por qué algunas mujeres tienen más deseo en la menopausia?
Aquí vuelve el dato inicial: muchas mujeres solteras o con relaciones más libres reportan más deseo sexual en esta etapa.
¿Por qué?
- Menos presión por cumplir.
- Más contacto con el propio cuerpo.
- Sexualidad más exploratoria.
- Relaciones más conscientes.
- Menos sexo por obligación y más por elección.
- Ganas de seducir y de vincularse
Cuando el deseo no está condicionado por la rutina o la insatisfacción acumulada, puede incluso reaparecer con más fuerza.
Estrés, carga mental y deseo sexual
El estrés es uno de los grandes enemigos del deseo sexual, y en la menopausia suele estar muy presente.
La carga mental constante, la falta de descanso y la desconexión del propio cuerpo hacen que el deseo quede en último plano. No porque no exista, sino porque no hay espacio para sentirlo.
El deseo no se puede forzar. Pero sí se puede cuidar.
¿Qué hacer ante la falta de deseo en la menopausia?
La buena noticia es que la falta de deseo en la menopausia no es irreversible ni significa que tu vida sexual se haya terminado. Algunas claves importantes:
- Revisar la historia sexual previa
Preguntarse con honestidad:
- ¿Me apetecía el sexo antes?
- ¿Era satisfactorio?
- ¿Había deseo o solo hábito?
- Trabajar la relación con el cuerpo
Reconectar con el propio cuerpo, sin exigencias ni objetivos, es fundamental para que el deseo vuelva a aparecer.
- Hablar de sexualidad en pareja
Muchas veces el problema no es el deseo, sino la forma en la que se vive el sexo dentro de la relación.
- Acompañamiento profesional
La terapia sexológica puede ayudar muchísimo a entender qué está pasando y a construir una sexualidad más ajustada a este nuevo momento vital.
En resumen
Quizá la menopausia no sea el final del deseo sexual, sino el momento en el que el cuerpo deja de sostener lo que no era satisfactorio. Y eso, aunque al principio asuste, puede ser una oportunidad enorme para replantear la sexualidad desde un lugar más honesto, consciente y placentero.
Porque el deseo no desaparece sin más. A veces, solo está esperando a que le hagamos un poco de espacio.
Contacta con nosotras
Si la falta de deseo en la menopausia te genera dudas, malestar o sensación de presión, es importante que sepas que no tienes por qué vivirlo sola. Entender qué está pasando en tu cuerpo, en tu momento vital o en tu relación puede marcar una gran diferencia en cómo vives tu sexualidad en esta etapa.
Además, en Sexo en la Piel encontrarás un curso de sexualidad en menopausia y perimenopausia que pueden ayudarte a reconectar con tu deseo y a vivir esta etapa con más calma y autoconocimiento.
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